TÚ ERES ESA NIÑA
¡Hola a todas una semana más!Hoy me gustaría hablaros de lo que es ser "la niña de prácticas", concepto que define tu paso por los distintos rotatorios que haces en las prácticas de la carrera de Enfermería.
No me quiero quejar en exceso, la gran mayoría de las personas/pacientes con los que tratas en prácticas son gente empática que se deja hacer, aunque tú misma no siempre sepas como tienes que hacerlo.
Pero ya sea porque se te nota en la cara, en la mirada o en los gestos eres la nueva y todos lo saben (llevar una chapa que ponga que eres estudiante también ayuda).
Eres la niña de prácticas cuando llega una persona que según ella tiene malas venas a hacerse una analítica y te pregunta si no puede hacérsela "alguien que sepa". En tu interior gritas que tú sabes pinchar esa vena pero en alto dices voy a buscar a la enfermera.
Esa es otra frase recurrente en el paso de un estudiante por las prácticas clínicas: Voy a buscar a la enfermera. Bien porque no sabes la respuesta a lo que te pregunta el paciente, o porque no sabes que hacer en una situación nueva para ti o bien porque de nuevo eres la de prácticas y los familiares no se fían un pelo de que lo que les estás diciendo sea lo correcto y necesitan una segunda opinión, digamos.
Las estudiantes en prácticas somos a veces la EXCUSA perfecta para explicar cualquier fallo que suceda en el lugar en el que estamos. Una equivocación en la medicación: la niña de prácticas se ha confundido seguro; unos tubos de sangre sin etiquetar: la niña de prácticas se ha olvidado.
No tenemos la culpa de todo vale, todo el mundo se confunde y seguramente ni siquiera haya sido culpa nuestra el problema pero claro es más fácil así.
Las enfermeras más majas te echan siempre una mano en estos casos, te cogen en un aparte y te dicen que todas ellas se equivocan y que hasta la más experimentada tiene fallos y no hay más problema. Aun así, a veces te acabas sintiendo una inútil. Luego se te pasa y a otra cosa.
Mención especial a esos pacientes que te dicen: "Si no os dejan practicar como vais a aprender", y que incluso te defiende de otros que solo por ser la de prácticas parece que les duele más lo que le haces (Señora, si le ha dolido el pinchazo de la vacuna será porque su piel es sensible y le duele que le entre una aguja, no tiene que ver que yo sea nueva en esto, que noto su acusación en la mirada). Esos pacientes deberían tener el cielo ganado cuando te dicen cosas como "Ni lo he notado" aunque hayas visto como arrugan la cara de dolor, o "La próxima házmelo tú, que lo has hecho muy bien".
Ser la niña de prácticas también tiene cosas buenas. Como que los pacientes pongan menos problemas contigo que con la enfermera, igual porque saben que tú eres solo una mandada. O que en ti ven reflejada a sus hijas, sobrinas o nietas y te tratan como querrían que las trataran a ellas. En contra de lo que he dicho antes, ser la nueva hace que tus fallos no sean tan tenidos en cuenta y que se valoren más tus esfuerzos que los resultados. Además, siempre es a ti a quien recurren cuando no funcionan los ordenadores o la impresora.
En conclusión, las prácticas son el mejor momento de la carrera de Enfermería y cada rotatorio es mejor que el anterior, cada vez sabes más y cada vez te gusta más lo que haces y a lo que te vas a dedicar.